El nuevo santuario de la vieja Zona Rosa

- El artificio perdido de la otrora Sodoma y Gomorra del siglo XX

 

Por Héctor León

 

La zona rosa, antes blanca por las mañanas y sus casas estilo porfirianas, donde la orgía era perpetua por las noches y se tornaba barrio/zona roja, y las vedettes caminando despintadas y despistadas por las madrugadas, cuando el table dance el strep trease y las minifaldas; y, hacia las tardes, con sus edificios laqueados de rosa, sus espectaculares dormidos a punto de brillar y abrir la orgía nocturna, donde meseros, cantantes, chalanes, vendedores ambulantes (ahora de varias naciones) que ofertan desde pupilentes o arte pop, a lo inimaginable.

 

Allá por los setentas vivió como el epicentro de la fiesta, el arte y la bohemia, cuando los espías, futuros guerrilleros, artistas e intelectuales y periodistas, tomaban café en pequeñas mesitas; cuando Carlos Fuentes, José Luis Cuevas y Rosa Carmina, congeniaron en llamarla Zona Rosa, y entonces el turismo, sobre todo americano, y un empresariado inteligente coincidieron en hacer de las calles con nombre de ciudades europeas un verdadero santuario a la fiesta, donde Baco y Afrodita, los nuevos prometeos, las musas y el artificio de la belleza armonizaran en una orgía nocturna deliciosa.

 

El Derrumbe de la vieja “Sonaja”

 

Tras una década de esplendor y glamour, se derrumbó el sueño y han pasado cuatro décadas de olvido del ícono de la cultura pop de México, dejado al ambulantaje más feroz y un underground salvaje y grotesco, sin propuesta alguna en tanto manifestación cultural, al abandono, la mugre y la polución del referente del futuro en alguna película setentera de Hollywood: la glorieta Insurgentes. Cayéndose a pedazos, tal cual el finiquito del sueño de Lennon: No creo en la Zona Rosa.

 

Pero a pesar del olvido gubernamental, poco a poco la ciudad de las calles de ciudades europeas va tocando a la puerta de su refundación, en medio del polvo de una zona de derrumbes y construcciones, cual zona sitiada por una zona de guerra interna, sus bellas calles empiezan a surgir del pavimento bacheado (no se recuerda tanto bache en una sola calle de la antigua “sonaja”, de José Agustín) y  ahora zona de chefs y de restaurantes en busca de un nuevo estilo identitario, pues ahora el sin estilo es el estilo, entre cocinas para un mundo de empleados de nuevo “look” muy “cool” y nuevos antros al 3 x 1 las chelas para los jóvenes y la comunidad gay. Sin embargo, se aprecia una nueva clase empresarial que está apostando por un nuevo bautismo del corazón de México.

 

El Santuario del Mezcal

 

A un año de haber surgido El Santuario del Mezcal, en una de las calles más emblemáticas del reventón nocturno, calle de bares y de table dances, en Copenhague, justo al lado del legendario hotel Marriot, casi de frente a la glorieta de la Palma, emblema de nuestro caribe urbano, y a unos pasos del brillante Ángel de la Independencia, acogiéndose a la bondad del mezcal este Santuario con sus 70 etiquetas de mezcal que trata de comprarlo directo a los afectados mezcaleros oaxaqueños y así acercarlo a una población que quiere encontrar el perdido encanto y olvidado de éstas calles.

 

Aún las lujosas Mezcalerías llenas de glamour y altos precios, desde dos casonas porfirianas unidas, donde han vivido antiguos tables muy conocidos, con sus escalera en escuadra y techos tallados en maderas, espejos que guardan y atraparon los fantasmas del placer de los encuerados cuerpos, hoy es un Santuario donde el mezcal es libación y liberación de aquél libertinaje de la otrora de Sodoma y Gomorra del lejano siglo XX.

Deberíamos hacer un plebiscito de noctámbulos para rebautizar la zona rosa, y pintarla de otro color menos kitsch y cursi: por lo pronto, desde este pulpito aporto el vaho de una idea: Barrio Rojo.

 

El Dato

 

El Santuario del Mezcal

Copenhague 23, Miguel Hidalgo, Juárez, 11560 Ciudad de México, D.F.

01 55 5639 9228

Abierto de 20:00 P. M a 2.00 A.M.

Encuentro gastronómico presenta más de 20 platillos y dos millones de ostiones

Agencia Todo cultura

 

El Festival del Ostión del 19 al 21 de agosto en el Sendero Ecológico Yaxche de Puerto Ceiba, del municipio de Paraíso, Tabasco. Degustaciones, concursos, venta de platillos, recorridos turísticos, exposiciones gastronómicas,  para alrededor de 50 mil visitantes.

 

Ver más

Texas de Brazil: la cocina de las olimpiadas Río 2016

Por Héctor León

 

En estos días de los Juegos Olímpicos de Río 2016, se imponen las potentes, sabrosas y refrescantes caipiriñas, a base de cachaza y lima, pero se pueden hacer de casi cualquier fruto del trópico: la samba y el sol quemante, la fiesta encendida, las churrasquerías, que ya son una tradición latina, al encendido de la antorcha olímpica, son una opción excepcional para conectarnos con el Brasil brasileño que todos llevamos dentro (...)

 

Ver más

La tortilla perfecta y la gastronomía de una ciudad imperial

Por Héctor León

 

Mérida es surcado por  el idílico paralelo de 21 grados N.  Se mira en vecindad con Cuba --apenas abajo del Trópico de Cáncer, 23 grados N--, con el noreste de Veracruz, San Luis Potosí, Guanajuato y Pto. Vallarta; segundos más, minutos menos.

 

Ver más

Capella Ixtapa, el hotel del acantilado

Por Héctor León

 

Desde la altura del acantilado de unos 20 metros sobre el nivel del mar, reposa en  la masa semiterrena  el Hotel Boutique Capella Resort &Spa, y desde sus 54 suites con alberca privada se disfruta el esplendor de esta porción del Pacífico de Ixtapa Zihuatanejo, Guerrero (...)

 

Ver más

La Toscana Mexicana del Valle de San Juan Del Río, una realidad

Por Héctor León

 

En su séptima edición el Festival de los 100 Vinos Mexicanos logra su madurez y se consolida como la vanguardia del vino mexicano, impulsando los caldos nacionales entre más de 15 mil jóvenes y familias enteras que llegaron a Viñedos La Redonda los pasados 5 y 6 de marzo (...)

 

Ver más

director: héctor león

www.laorgiadelossabores.mx

Todos los Derechos Reservados. 2016. ©